ANTECEDENTES
HISTÓRICOS
Con el propósito de asistir financieramente a la clase
trabajadora que no tenia acceso a la banca privada del país, el primero de mayo
de 1967 se fundó en Honduras el Banco de los Trabajadores (BANCOTRAB), siendo Presidente
de la Republica Oswaldo López Arellano.
La decisión se tomó después de múltiples reuniones
patrocinadas y estimuladas por la Organización de Estados Americanos (OEA). El
tema, de la necesidad de que la clase obrera contara con una fuente de financiamiento,
fue conocido en conferencias interamericanas de ministros de trabajo en Cundinamarca y Caraballeda en Colombia y Venezuela.
De dichas reuniones y posteriores consultas emanaron las
recomendaciones para que los gobiernos signatarios constituyeran los Bancos de
los Trabajadores en América Latina. Las recomendaciones fueron acogidas con
beneplácito por el Gobierno de Honduras.
El Banco de los Trabajadores de Honduras se constituyó
como una sociedad por acciones iniciando sus operaciones con un Capital de L.
500,000.00 aportado por el Gobierno. La sociedad la forman personas naturales y
jurídicas, figurando entre los principales accionistas iniciales, además del
Estado, organizaciones gremiales como la Federación de Sindicatos de
Trabajadores Norteños de Honduras (FESITRANH), la Federación Central de
Sindicatos de Trabajadores Libres de Honduras (FECESITLIH), el Sindicato de
Trabajadores de la Standard Fruit Company
(SUTRASFCO), la Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito de Honduras
(FACACH), la Cooperativa Standard Fruit Company, el Sindicato de Trabajadores de la Tela Railroad Company (SITRATERCO) y
otras organizaciones gremiales y personas particulares. La institución desde su
fundación contribuye positivamente en el sector productivo de Honduras,
apoyando financieramente su desarrollo social y económico.